Barricada. Invitación a la pesadilla .
Acabo de intercambiar algunas palabras por primera vez en el messenger con el único novio que he tenido en mi vida. Digo novio no porque nos fuéramos a casar sino porque estuvimos juntos 11 años. Prácticamente toda mi juventud. Tuvimos una relación más que de amor, de amistad aunque cuando la demanda era de cariño él se mantuvo en una posición distante siempre. Nunca le preocuparon mis fluctuaciones, anhelos, deseos, inseguridades, carencias, todo eso no existía. Supongo que tampoco existía esa vida interior en él, o que por lo menos no la manifestaba. Su familia, padre y madre, siempre han tenido una actitud con él de rigidez propia de un cuartel sobre todo lo que le ocurría. Por ello siempre creí que todo se acabaría en cuanto termináramos nuestras carreras. Todo lo contrario, todavía no me había ido de casa a los 29 años porque no podía prescindir de su madre y añadido al segundo plano en el que me situaba: siempre me decía “eres la primera …después de una larga lista” (¿!) como si de un melodrama se tratara nuestra existencia discurría sin las obligaciones que exige una vida en común pero con los compromisos de una pareja; que si contemporizar con familia, madre, hermanastros, padre y su otra esposa. Sus responsabilidades familiares eran también las mías. Mi madre siempre me decía, de forma un poco exagerada pero cierta, que era la niñera de sus hermanos. Todo explotó hace seis años cuando me di cuenta de que no íbamos a ningún sitio. Ni siquiera era capaz de planear un viaje contando conmigo. Se fue a Ibiza con un amigo y sus promesas de estar juntos se convirtieron en humo. Después de aquello le dejé y me fui de casa de mis padres. Necesitaba tener la vida que no había podido tener en las tesituras que él me marcó siempre. Siempre repetía que no nos podíamos marchar de casa hasta que no ganase (yo, claro) 2000 euros al mes. Supongo que la cosa estaba clara.
Luego se dio cuenta de que no podía vivir sin mí y me pidió que nos casáramos. Obviamente, no pude pasar por el altar.
Ahora se dedica a maquillar sus muchos cuartos oscuros de su mente con su pedantería burguesa y su novia Belén. Pobriña, no sabe que su amado se convierte en monstruo y me acecha e intenta seducir. Seguimos siendo amigos, aunque claro para él la amistad es equivalente a catre y debo evitar quedarnos a solas porque su mente se ciega y se convierte en un demonio ávido de sexo sin ningún tipo de cortapisas, ni siquiera mis negativas verbales y físicas. Luego cree que el dinero lo cura todo.
No puedo verlo. Cuando empezó a acecharme lo entendí como nostalgia de otro tiempo, que le pudiera ir mal con su actual pareja…pero no es así. Está enfermo y ya no me da pena.
3 comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
que te he hecho? que tanto odio parece que me tienes, si no me conoces porque crees que alguna de mis pocas luces brillara algo mas al leerme un libro al nublado de la playa? si ademas la pobre neurona arderá, pero al final posiblemente no me calentara el sol el corazon
otras fuerzas mas cercanas me acompañaran. UN beso
comentario por alejandro Septiembre 18, 2007 @ 1:10 pmpidote perdon por todo lo que hayas podido mal interpretar, no por ti sino por mi falta de expresion al comentarte
comentario por alejandro Septiembre 18, 2007 @ 1:12 pm… bueno… me siento un fisgón de nuevo. Este blog me llegó, demasiado, es verme reflejado en un espejo, en una historia algo similar pero un poco mas corta….
comentario por sergio Septiembre 18, 2007 @ 3:51 pmno se si pueda opinar al respecto, no se de que lado estar, no se si hay algun lado en el cual estar, pero de ser asi, estoy del tuyo.
un abrazo enorme desde mi lejana galaxia